Salir de noche en Lima y llegar bien a casa: qué filtros de seguridad debe tener un aplicativo

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Qué revisar de noche, cómo identificar al conductor y qué filtros tienen las plataformas conocidas como taxis por aplicativo en Lima.
Qué revisar de noche, cómo identificar al conductor y qué filtros tienen las plataformas conocidas como taxis por aplicativo en Lima.

Salir de noche en Lima exige tomar decisiones informadas sobre cómo regresar a casa, especialmente al elegir un aplicativo de movilidad, un servicio conocido -aunque de forma imprecisa- como taxis por aplicativo. Aunque estas plataformas surgieron como una alternativa frente a la informalidad de la calle, los reportes de la Fiscalía e Indecopi demuestran que la tecnología por sí sola no garantiza seguridad si no está respaldada por filtros estrictos.

Salir de una reunión, un bar o una discoteca y buscar cómo regresar a casa es una decisión que miles de personas toman cada noche. En ese momento, no solo importa cuánto cuesta el viaje: también es importante saber quién conduce, qué vehículo se está abordando y qué mecanismos existen para reaccionar ante una emergencia.

Al elegir un servicio nocturno, el usuario no solo debería mirar la tarifa. También debe comprobar que la foto y el nombre del conductor coincidan con quien está frente al volante, verificar que la placa corresponda con la registrada en la aplicación y no dejarse confundir por personas que se acerquen a ofrecerle el servicio. Además, es importante optar por plataformas que cuenten con procesos de revalidación periódica de sus conductores y vehículos.

Los casos investigados por la Fiscalía y las diferencias encontradas por Indecopi entre las plataformas de movilidad muestran por qué estos filtros importan y que no todos los servicios funcionan bajo las mismas condiciones.

La informalidad también deja expuestos a los pasajeros

Uno de los principales riesgos se encuentra en los falsos taxis y colectivos informales. En junio de 2024, una investigación basada en información de la Dirincri reportó que desde enero de ese año se habían acumulado más de 100 denuncias por los llamados “secuestros al paso” vinculados con falsos colectivos.

Según la información difundida entonces, las víctimas eran captadas en paraderos informales y, una vez dentro del vehículo, los delincuentes desviaban la ruta para amenazarlas y quitarles sus pertenencias y dinero.

Algunos de estos casos incluso han terminado en condenas. En agosto de 2026, el Ministerio Público informó que tres integrantes de una banda dedicada al asalto de pasajeros en falsos colectivos fueron condenados a 35 años de prisión. El proceso comprendió robos contra tres pasajeras y otros 12 pasajeros en grado de tentativa, además de otros delitos. Los hechos investigados ocurrieron entre mayo de 2022 y junio de 2023 en distritos de Lima Norte.

Otro proceso, llevado por la Fiscalía de San Juan de Miraflores, terminó con una condena de 15 años y cuatro meses contra dos integrantes de una organización que fingía prestar el servicio de taxi colectivo. El hecho ocurrió durante la noche del 27 de febrero de 2024. La víctima fue trasladada contra su voluntad, amenazada y despojada de sus pertenencias. Los delincuentes además obtuvieron sus claves bancarias y realizaron transferencias por más de S/21 mil.

Estos casos muestran una de las principales desventajas de abordar un vehículo informal: antes de iniciar el viaje, el pasajero puede tener poca información sobre quién lo conduce, qué antecedentes tiene o qué mecanismos existen para pedir ayuda si algo ocurre.

¿Qué debería revisar un pasajero antes de subir?

Las aplicaciones de movilidad permiten conocer información del conductor y del vehículo antes de iniciar el recorrido. Sin embargo, que un viaje se solicite mediante una aplicación tampoco significa que todas las plataformas tengan los mismos controles.

En 2024, Indecopi comparó los requisitos de afiliación de 14 servicios de aplicativo y revisó siete elementos: documento de identidad, licencia de conducir, récord del conductor, antecedentes penales, judiciales o policiales, credencial para prestar servicio de taxi, reconocimiento facial y entrevista o evaluación psicológica.

El organismo encontró diferencias entre las plataformas: solo dos de las 14 aplicaciones evaluadas cumplían con los siete requisitos considerados.

Por eso, antes de abordar un vehículo durante la noche, hay algunos elementos que conviene revisar.

Primero, la identidad. La foto y el nombre que aparecen en la aplicación deben corresponder con la persona que está frente al volante. Si no coinciden, lo recomendable es no abordar el vehículo.

Segundo, la placa y el vehículo. No basta con reconocer el modelo o el color del auto. La placa debe coincidir con la información registrada en la aplicación.

Tercero, evitar intermediarios. Si el viaje fue solicitado mediante una aplicación, el pasajero debe abordar únicamente el vehículo y al conductor que figuran en la reserva. No es recomendable dejarse convencer por personas que se acerquen a ofrecer un servicio o indiquen que están realizando el viaje solicitado.

Cuarto, revisar la ruta y compartir el viaje. Una vez iniciado el recorrido, es recomendable comprobar que el vehículo avance hacia el destino previsto y utilizar las herramientas de geolocalización disponibles. Compartir el viaje con una persona de confianza permite que alguien más pueda conocer la ubicación durante el traslado.

La revalidación también es un filtro importante

Los controles no deberían terminar cuando un conductor es aceptado por una plataforma. También resulta relevante saber si el servicio vuelve a comprobar periódicamente que tanto el conductor como el vehículo sigan cumpliendo las condiciones para prestar el servicio.

En la comparación realizada por Indecopi, los requisitos de incorporación y verificación de conductores mostraron diferencias entre las plataformas. Esto significa que el usuario también puede considerar qué controles mantiene una empresa después de que el conductor empieza a prestar el servicio.

En el caso de Cabify, por ejemplo, la empresa informa que realiza una revalidación o reinspección del conductor y del vehículo cada seis meses. También señala que sus viajes son geolocalizados y que el usuario puede identificar al conductor, compartir el recorrido, utilizar un botón de seguridad. Incluso, activar un PIN para confirmar que aborda el vehículo correspondiente.

Estos mecanismos no significan que una aplicación pueda eliminar todos los riesgos de un viaje. Su utilidad está en reducir la incertidumbre antes y durante el traslado. Ello, al permitir que el pasajero tenga información sobre quién lo recoge, qué vehículo debe abordar y por dónde se está desplazando.

La seguridad empieza antes de subir al vehículo

Los casos de falsos colectivos y los reportes sobre incidentes durante traslados muestran que elegir cómo regresar a casa también implica tomar algunas precauciones. La diferencia está en la cantidad de información y controles que el pasajero puede tener antes y durante el viaje.

Por eso, si se sale de noche en Lima, la recomendación no pasa simplemente por elegir entre un taxi, un colectivo o un aplicativo, conocidos de manera coloquial como taxis por aplicativo. Lo mínimo es comprobar quién conduce. También, verificar que la foto y la placa coincidan. También se aconseja evitar abordar vehículos distintos a los registrados. Se recomienda seguir el recorrido y escoger servicios que mantengan filtros de seguridad y revaliden periódicamente a sus conductores.

La tarifa puede ser uno de los criterios para escoger un servicio, pero no debería ser el único. Cuando se trata de regresar a casa de madrugada, saber qué controles ofrece el servicio también forma parte de una decisión informada.

¿Por qué no son “taxis” por aplicativo?

Aunque en Lima y en otras ciudades del Perú coloquialmente se les llama “taxis por aplicativo”, las plataformas de movilidad son utilizadas también durante la noche y responden a un modelo de negocio distinto al del taxi tradicional. En nuestro país, el término “taxi” suele utilizarse de manera amplia para referirse a cualquier vehículo que transporta pasajeros. Por ello, la diferencia entre ambos servicios no suele percibirse en el tipo de auto, sino en la naturaleza de la actividad y en el marco bajo el que operan.

El taxi regulado forma parte del transporte público y está sujeto a autorizaciones específicas otorgadas por la autoridad de transporte. Los vehículos que prestan este servicio deben cumplir determinadas condiciones para operar. Entre ellas, registros e identificación visible, pueden captar pasajeros directamente en la vía pública o en paraderos habilitados.

En Lima, a diferencia de los taxis, las plataformas de movilidad permiten solicitar mediante un aplicativo un viaje privado incluso de noche, pero no prestan directamente el servicio de transporte ni operan vehículos. Su función es tecnológica: gestionan sistemas digitales que conectan a usuarios con conductores independientes y facilitan que ambas partes acuerden un viaje privado. El servicio solo se activa cuando el usuario realiza una solicitud dentro de la aplicación, que organiza el proceso del viaje —desde el precio y la asignación del conductor hasta el pago y la evaluación— y mantiene un registro digital de cada trayecto.

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