Los aplicativos de movilidad, a menudo llamados —aunque de forma imprecisa— “taxis por aplicativo”, ajustan el precio de los viajes en tiempo real según la oferta y la demanda. El sistema busca mantener disponibilidad, pero también conlleva a preguntarse cómo se define el precio y qué tan claro es ese proceso para el consumidor.
En horas punta o al salir de un concierto, el precio de un mismo trayecto puede hasta duplicarse en cuestión de minutos. Esa diferencia responde a la llamada tarifa dinámica, un sistema que ajusta el costo del viaje según las condiciones del mercado en tiempo real.
¿Cómo se determina el precio en las apps de movilidad?
Las plataformas de movilidad utilizan fórmulas automatizadas que analizan datos como número de solicitudes activas, disponibilidad de conductores en una zona, tiempos estimados de llegada y nivel de congestión.
Piero Villa Fernández, Marketplace Senior Specialist de Cabify Perú, explica que el tráfico es uno de los factores más determinantes. “Por ejemplo, si un usuario conductor del aplicativo va del parque Kennedy a Larcomar, a las 11 am te puede tardar 5 minutos pero en hora pico hasta el doble o triple. Ese tiempo adicional implica más combustible y más dedicación. La tarifa dinámica compensa ese esfuerzo extra tanto para llegar como para completar el viaje”, señala.
También influyen las concentraciones en zonas específicas. El centro financiero de San Isidro, universidades en horario de salida o eventos masivos como conciertos en el Estadio Nacional pueden saturar calles y ralentizar el tránsito. En esos casos, el sistema ajusta el precio para incentivar que los conductores acepten ingresar a áreas más congestionadas en lugar de desplazarse hacia distritos con circulación más fluida.
El clima es otro detonante. Aunque la lluvia en Lima sea leve comparada con otras ciudades, igual genera picos de demanda significativos. Más personas optan por solicitar un viaje y la aplicación ajusta el precio para equilibrar la disponibilidad.
Desde la perspectiva de la plataforma, la tarifa dinámica actúa como un mecanismo de ajuste cuando cambian las condiciones de la ciudad. En momentos de demanda excepcional, un precio completamente fijo podría desincentivar que más conductores acepten viajes. El incremento temporal busca mantener la oferta activa en la zona, mostrando siempre el monto estimado antes de que el usuario confirme.
La información del precio antes de aceptar el viaje en aplicativo
Desde la perspectiva legal, el uso de tarifas dinámicas en las aplicaciones de movilidad no está prohibido en el Perú. Pilar Segura, abogada especializada en ciberseguridad y derecho del consumidor, explica que el elemento central es el cumplimiento del deber de información hacia los usuarios.
En el caso de las apps, estas cumplen con lo que establece el Código de Protección y Defensa del Consumidor, que establece que estas deben brindar información clara, veraz, suficiente y oportuna antes de que el usuario confirme el servicio. En la práctica, esto implica mostrar un precio estimado del viaje, advertir cuando se aplica una tarifa dinámica y precisar las condiciones que podrían modificar el monto final, como variaciones en la ruta o tiempos de espera.
Según Segura, mientras el usuario pueda conocer el costo aproximado del servicio antes de aceptarlo y cuente con la información necesaria para tomar una decisión, el sistema se ajusta a las reglas de protección al consumidor.
La especialista añade que el uso de algoritmos para calcular tarifas es una práctica extendida en los servicios digitales.
Piero Villa, desde Cabify, afirma que el sistema no opera sin parámetros. En el caso de Cabify, existen reglas internas orientadas a evitar incrementos desproporcionados, calibradas según la elasticidad de la demanda y el contexto estacional.
Por ejemplo, en un trayecto corto como ir del Parque Kennedy a Larcomar, el tiempo de recojo o traslado puede variar según el tráfico. A las 11 de la mañana, cuando la circulación es más fluida, el recorrido puede tomar alrededor de cinco minutos. Sin embargo, en hora pico ese mismo trayecto puede tardar el doble o incluso el triple. Estas variaciones en las condiciones de la vía influyen en la disponibilidad de conductores y en la forma en que el sistema ajusta temporalmente la tarifa para equilibrar la oferta y la demanda.
¿Por qué no son “taxis” por aplicativo?
Aunque en Perú coloquialmente se les llama “taxis por aplicativo”, las plataformas de movilidad responden a un modelo de negocio distinto al del taxi tradicional. En nuestro país, el término “taxi” suele utilizarse de manera amplia para referirse a cualquier vehículo que transporta pasajeros, por lo que la diferencia entre ambos servicios no suele percibirse en el tipo de auto, sino en la naturaleza de la actividad y en el marco bajo el que operan.
El taxi regulado forma parte del transporte público y está sujeto a autorizaciones específicas otorgadas por la autoridad de transporte. Los vehículos que prestan este servicio deben cumplir determinadas condiciones para operar —como registros e identificación visible— y pueden captar pasajeros directamente en la vía pública o en paraderos habilitados.
Las plataformas de movilidad, en cambio, no prestan el servicio de transporte ni operan vehículos. Su función es tecnológica: gestionan sistemas digitales que conectan a usuarios con conductores independientes y facilitan que ambas partes acuerden un viaje privado. Por esa razón, especialistas del sector señalan que no es preciso equipararlas con taxis ni llamarlas “taxis por aplicativo”, ya que responden a un modelo distinto de intermediación digital. El servicio solo se activa cuando el usuario realiza una solicitud dentro de la aplicación, que organiza el proceso del viaje —desde la asignación del conductor hasta el pago y la evaluación— y mantiene un registro digital de cada trayecto.
“Las plataformas de movilidad no solo facilitan que un usuario encuentre un conductor disponible. También introducen una capa de trazabilidad que antes no existía en este tipo de servicios. Cada viaje queda registrado digitalmente —quién lo solicita, quién lo realiza, qué ruta se sigue y cómo se paga— lo que permite generar mayor transparencia y mecanismos de seguimiento dentro de la plataforma”, sostiene Carlos Andrés Mendoza desde Cabify.



por Polux